Extraño en la noche

“La voz del amo” y Stanislaw Lem estaban otra vez desafiando los límites de mi comprensión, cosmología y fábula filosófica envuelta en una bella edición de “Impedimenta”, cuando sonó el teléfono. Era Marta, me invitaba a cenar este viernes. Creo que dijo algo así como que necesitaba escapar un poco de su estresante y monótona vida diaria. Por lo visto la hermosa juventud a veces no es suficiente.

No soy mucho de la noche, pero una amiga es una amiga y un buen vino siempre reconforta. El restaurante es pequeño pero agradable. Mesas bien dispuestas, una tenue iluminación que anima a la conversación y una carta de mi gusto. Marta todavía anda un poco perdida con los cambios que acontecen en su vida. Entre sorbos de vino me va comentando sus cuitas. Al principio la escucho con atención, pero la conversación sobre jabones que mantienen dos estupendas señoras en la mesa de al lado repercute demasiado en mi mente. Al final salgo del restaurante con un agradable olor a limpio y Marta más relajada.

– Sr. Tonooi. Me preguntaba si quiere que pasemos por un bar que está cerca de aquí… una copita por favor? .- Tal como lo dice me es imposible negarme.
– Bueno, ya que estamos…
– Estupendo.

Una simpática chica de detrás de la barra nos sirve una extraña bebida en tubo de ensayo que sabe a canela y pimienta. Debe ser la bebida de moda, aquello parece un laboratorio. El tiempo transcurre fluido hasta que los bailes epilépticos entran en escena y mi cabeza empieza a comportarse como una peonza. Mi compañera, ya en ambiente, parece que disfruta. Empieza a difuminarse con sus coetáneos y siento que es hora de volver.

– No se vaya tan pronto por favor.- Dice sin demasiada convicción.
– Mi querida amiga, usted está entrando en trance colectivo y yo soy una especie de anomalía aquí.
– De acuerdo como quiera, pero que conste que no es por mi, eh?
– No se preocupe, la curva de disfrute ya llegó a su cenit. Y no dude de lo estimulante que me resulta su compañía…

Me despido con dos besos y por el camino de vuelta pienso en jabones, epilépticos, y en las mil maneras de evadirnos que tenemos, bien a base de canela, de cosmología o de lo que buenamente se nos ofrezca.

2 comentarios sobre “Extraño en la noche

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s